Una polea es un dispositivo que guía una cuerda o una cinta para modificar la dirección de tracción, reducir el esfuerzo o elevar una carga. Se utiliza en grandes rutas, en rescates y para ascensos por cuerda.
Poleas simples: ligeras, para cambiar la dirección.
Poleas con rodamiento: más fluidas para grandes esfuerzos o descensos frecuentes.
Poleas autolock: utilizadas en sistemas de seguridad y rescate.
Poleas de alto rendimiento: destinadas a izajes y sistemas de poleas.
Carga máxima (kN): verifique la resistencia nominal para su uso.
Diámetro de la garganta: adecuado al diámetro de la cuerda o cinta.
Tipo de rodamiento: de bolas para fluidez, sin rodamiento para simplicidad.
Peso y material: aluminio para ligereza, acero para uso intensivo.
Compatibilidad con su material de aseguramiento para escalada.
Para la compra, priorice marcas fiables y distribuidores transparentes. También considere los accesorios compatibles: mosquetones, cintas y sistemas de aseguramiento. También puede comparar modelos según su uso: alpinismo, trabajos en altura o rescate.
Si busca elegir una cinta de escalada fiable, verifique las especificaciones de carga y la certificación CE.
Para los mosquetones, busque opciones seguras y ligeras: mosquetones de escalada de las mejores marcas facilitarán sus manipulaciones.
Algunos escaladores combinan poleas con material Black Diamond para escalada y alpinismo para una compatibilidad probada.
Para la iluminación durante las salidas nocturnas, considere una linterna frontal PETZL con entrega rápida si necesita estar operativo rápidamente.
Para el equipo de campamento y trekking, consulte una selección C.A.M.P. de camping y trekking que también ofrece soluciones técnicas.
Para necesidades específicas de alpinismo, el equipo Kong Sport de alpinismo es una opción a considerar.
Para aseguramiento avanzado, algunos sistemas mencionan aseguramiento de escalada Edelrid en sus fichas técnicas; siempre compare las características antes de comprar.
Limpieza: enjuague con agua clara después de usar en ambientes salinos o polvorientos.
Lubricación: aplique ligeramente un lubricante adecuado para los rodamientos si es necesario.
Control visual: verifique grietas, deformaciones, desgaste de los bordes y funcionamiento del rodamiento.
Reemplazo: retire la polea si ha sufrido un impacto importante o presenta signos de desgaste.
Las poleas de las que hablamos aquí son también estructuras anatómicas (poleas de los tendones flexores). En escalada, una sobrecarga puede provocar una ruptura parcial o total, con dolor agudo en el dedo e incapacidad para flexionar normalmente.
Dolor agudo al flexionar un dedo, a menudo durante un lanzamiento o un agarre fuerte.
Sensación de chasquido en el momento de la lesión.
Hinchazón y posible moretón.
Prueba simple: si no puede cerrar el puño normalmente, consulte.
Descanso y protección inicial: férula o vendaje para limitar la tracción.
Hielo para reducir la inflamación durante 48, 72 horas.
Consulta: un profesional (médico del deporte, fisioterapeuta) para evaluación e imagen si es necesario.
Rehabilitación progresiva: fortalecimiento isométrico, luego cargas progresivas y trabajo específico de la prensión.
Regreso a la escalada: retomar progresivamente con adaptaciones (evitar aristas finas y cargas extremas) y seguir el protocolo de fortalecimiento.
Para intervenciones en altura, complete su kit con un arnés adecuado, cuerdas certificadas, puntos de anclaje y sistemas de poleas robustos. Asegúrese de tener material de aseguramiento para escalada y la formación necesaria.
R: Elija una polea con rodamiento y de alto rendimiento, dimensionada para la carga y la cuerda.
R: Enjuagar, controlar visualmente, lubricar ligeramente los rodamientos si es necesario y reemplazar en caso de impacto.
R: Dolor agudo, incapacidad para flexionar el dedo, deformación o hematoma importante, consulte rápidamente.
R: Arnés, anclajes, poleas adecuadas, mosquetones y cuerdas certificadas; siga las normas y la formación.
Elegir la polea adecuada depende del uso: rescate, alpinismo, izado o simple cambio de dirección. Mantenga regularmente su material y cuide de sus dedos: la prevención y la rehabilitación adecuada a menudo permiten un regreso duradero a la escalada.
